Los nuevos pozos impulsan el crecimiento del shale oil argentino
La actividad en Vaca Muerta mantiene un ritmo de expansión sostenido y los datos más recientes muestran un cambio significativo en la composición de la producción.
Actualmente, más del 60% del shale oil producido en la Cuenca Neuquina proviene de pozos perforados entre 2025 y 2026, una señal que refleja el alto nivel de inversión realizado por las principales operadoras durante los últimos dos años.
La productividad de los nuevos desarrollos sigue aumentando
La incorporación de nuevos pozos horizontales permitió incrementar la producción utilizando tecnologías cada vez más eficientes.
Los avances en perforación, completación y fractura hidráulica hacen posible obtener mayores volúmenes de petróleo desde etapas tempranas de producción, mejorando la rentabilidad de los proyectos.
Este escenario consolida a Vaca Muerta como uno de los yacimientos no convencionales más competitivos del mundo.
Las inversiones continúan acelerando la actividad
El crecimiento productivo está directamente relacionado con el aumento de la inversión realizada por las principales compañías que operan en la formación.
YPF, Vista, Pampa Energía, Shell, Tecpetrol y otras operadoras continúan desarrollando nuevos pads y ampliando sus programas de perforación para responder a la creciente demanda de petróleo argentino en los mercados internacionales.
Mayor actividad para empresas proveedoras
El incremento en la perforación también genera nuevas oportunidades para toda la cadena de valor.
Empresas de servicios petroleros, transporte, logística, ingeniería, mantenimiento, construcción, metalmecánica y tecnología continúan siendo protagonistas del desarrollo de nuevos proyectos dentro de la Cuenca Neuquina.
Cada nuevo pozo representa una demanda adicional de bienes, servicios y mano de obra especializada.
Vaca Muerta consolida su liderazgo en la producción de petróleo
La participación creciente de los pozos recientemente perforados demuestra que el desarrollo de Vaca Muerta mantiene una dinámica de expansión constante.
Con inversiones sostenidas, mejoras tecnológicas y una infraestructura cada vez más preparada para exportar mayores volúmenes, el shale argentino continúa consolidándose como uno de los principales motores del crecimiento energético del país.





