El gas de Vaca Muerta empieza a mirar hacia afuera

Vaca Muerta ya demostró que Argentina puede desarrollar producción de hidrocarburos no convencionales a gran escala. Ahora el desafío cambia.

La pregunta que empieza a ganar peso dentro de la industria es cómo transformar ese volumen de gas en una plataforma capaz de abastecer mercados internacionales.

El contexto global suma presión. En la conferencia Gastech, realizada en Bangkok, distintas compañías y países analizaron la necesidad de ampliar y diversificar las fuentes de suministro de gas. La oferta mundial de GNL se encuentra actualmente por debajo de los niveles del año anterior, mientras varios mercados buscan asegurar abastecimiento.

Para Argentina, este escenario puede abrir una oportunidad. Pero también plantea una condición: contar con la infraestructura y los proyectos necesarios para llegar al mercado internacional.

Argentina busca entrar al mapa del GNL

El país todavía no produce GNL a escala comercial, por lo que el desarrollo de esta industria representa un salto respecto del modelo tradicional de producción y transporte de gas.

En ese camino aparecen dos grandes iniciativas.

Southern Energy proyecta una capacidad de producción de 6 millones de toneladas anuales.

Por otra parte, el proyecto LNG Argentina, impulsado por YPF junto con ENI y XRG, contempla una capacidad proyectada de hasta 18 millones de toneladas anuales. YPF informó además que se encuentra avanzando en contratos de venta de GNL y que el proyecto fue presentado al RIGI por una inversión de US$51.000 millones.

Son proyectos que, de concretarse según lo planteado, modificarían la escala del negocio gasífero argentino.

La competencia internacional también crece

Argentina no está desarrollando esta estrategia en un mercado vacío.

La información presentada en Gastech señala que actualmente existen 113 proyectos de GNL en distintas etapas de desarrollo a nivel mundial, tanto en instalaciones terrestres como flotantes. Estados Unidos concentra una parte importante del crecimiento, seguido por otros países productores como Rusia, México, Mozambique, Nigeria, Canadá y Australia.

Eso significa que Vaca Muerta no solamente necesita producir gas.

También necesita construir una cadena capaz de competir en costos, infraestructura, tecnología y capacidad de suministro.

La oportunidad está también en los proveedores

Para el ecosistema empresarial de Vaca Muerta, el desarrollo del GNL puede tener una consecuencia importante: ampliar la demanda más allá de las operaciones directamente vinculadas con los pozos.

Una industria exportadora de esta escala necesita una red de empresas que participe en distintas etapas.

Entre ellas:

  • Ingeniería.

  • Construcción.

  • Instrumentación y control.

  • Equipamiento industrial.

  • Mantenimiento.

  • Logística.

  • Transporte.

  • Tecnología.

  • Seguridad industrial.

  • Servicios profesionales.

  • Infraestructura energética.

Para los proveedores, el desafío será acompañar una industria que puede incorporar nuevos estándares técnicos, mayores volúmenes y requerimientos específicos de una cadena exportadora.

Del yacimiento a los mercados internacionales

La producción es apenas uno de los eslabones.

Para que el gas de Vaca Muerta llegue al exterior como GNL se necesita una infraestructura que conecte los yacimientos con las instalaciones de procesamiento y licuefacción, además de toda la logística asociada a su exportación.

Ahí aparece uno de los principales desafíos de la Argentina energética: desarrollar infraestructura al mismo ritmo que crece la capacidad productiva.

El proyecto de GNL, por lo tanto, no debería analizarse únicamente como una inversión en plantas o barcos. También implica oportunidades para toda una red industrial que puede crecer alrededor de esos proyectos.

Una nueva etapa para Vaca Muerta

El desarrollo del gas puede llevar a Vaca Muerta hacia una etapa diferente.

Primero fue necesario demostrar que el recurso podía producirse de manera competitiva.

Ahora aparece otro desafío: transformar esa producción en una cadena exportadora integrada.

Si los proyectos de GNL avanzan, el impacto puede sentirse en distintos sectores del ecosistema energético: desde grandes contratistas e ingenierías hasta pymes especializadas y proveedores de servicios.

Para las empresas, eso abre una pregunta concreta:

¿Están preparadas para formar parte de la próxima etapa de Vaca Muerta?

Porque el negocio del gas ya no se juega solamente dentro del yacimiento.

También se juega en toda la cadena que permite llevar ese gas desde Neuquén hasta el mundo.