El crecimiento de Vaca Muerta también presiona sobre las rutas

El aumento de la actividad en Vaca Muerta no se refleja solamente en pozos, producción e inversiones. También genera una demanda cada vez mayor sobre la infraestructura que conecta las áreas productivas con las ciudades, las bases operativas y los principales corredores logísticos.

En ese mapa, la Ruta Provincial 67 ocupa un lugar estratégico.

Conocida como la Ruta del Petróleo, fue desarrollada como una alternativa para canalizar parte del tránsito pesado que acompaña el crecimiento hidrocarburífero y reducir la presión sobre otros corredores de la zona.

Ahora, la ampliación de su capacidad empieza a tomar forma.

La duplicación ya alcanzó un 43%

La obra de duplicación de la Ruta Provincial 67 registra actualmente un avance del 43%.

La intervención contempla la construcción de 19 kilómetros de nueva calzada, que correrá en paralelo a la traza existente.

El tramo se extiende desde la Autovía Norte, a la altura de la rotonda de Pluspetrol, hasta la intersección con la Ruta Provincial 51.

Una inversión de $24.770 millones

La obra demanda una inversión de $24.770 millones, financiada con fondos provinciales.

El objetivo es aumentar la capacidad del corredor frente al crecimiento sostenido del tránsito asociado tanto a la actividad hidrocarburífera como a la expansión urbana de la zona.

El tránsito pesado es parte del desafío de Vaca Muerta

Mover la producción no es el único desafío logístico del desarrollo no convencional.

La operación diaria requiere trasladar equipos, arena, combustibles, materiales, maquinaria, personal y una extensa cadena de suministros hacia las áreas productivas.

Ese movimiento genera una presión considerable sobre la red vial.

Por eso, ampliar la capacidad de los corredores utilizados por la industria se vuelve una parte cada vez más importante de la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de Vaca Muerta.

Una alternativa para descomprimir la Ruta 7

Uno de los objetivos centrales de la Ruta 67 es reducir parte del tránsito pesado que históricamente circula por la Ruta Provincial 7.

El crecimiento de la actividad petrolera, combinado con la expansión urbana y poblacional al norte y oeste de Neuquén capital, incrementó la circulación sobre esos corredores.

La duplicación busca darle mayor capacidad a una vía que cumple una función cada vez más relevante dentro de ese sistema.

Las rutas empiezan a acompañar otra escala de actividad

Vaca Muerta está entrando en una etapa en la que la infraestructura necesita crecer al mismo ritmo que la producción.

Los nuevos oleoductos permiten evacuar mayores volúmenes de crudo. Las plantas amplían capacidad de procesamiento. Los proyectos exportadores buscan conectar la producción con nuevos mercados.

Pero entre los yacimientos y esa infraestructura existe otra red fundamental: las rutas por donde se mueve buena parte de la operación cotidiana.

La ampliación de la Ruta 67 forma parte de ese proceso.

Una red vial que empieza a reorganizar la logística

Neuquén desarrolla en paralelo distintas intervenciones destinadas a mejorar los corredores utilizados alrededor de Vaca Muerta.

La estrategia no pasa solamente por construir nuevos kilómetros, sino también por reorganizar los flujos de tránsito y generar alternativas para evitar que el crecimiento de la industria termine concentrándose sobre unas pocas rutas.

La Ruta del Petróleo es una de esas piezas.

Con un 43% de avance, la duplicación de sus 19 kilómetros busca preparar el corredor para una actividad que continúa aumentando su escala y que necesita cada vez más infraestructura para sostenerla.