Neuquén impulsa una inversión de USD 1.000 millones para transformar el Limay Medio

Neuquén avanza con un ambicioso proyecto productivo que busca ampliar significativamente la superficie bajo riego de la provincia y diversificar su matriz económica.

La iniciativa, denominada Corredor Productivo del Viento, contempla una inversión estimada superior a los USD 1.000 millones para poner bajo riego más de 50.000 hectáreas en la región del Limay Medio, entre Picún Leufú y Piedra del Águila.

El proyecto ejecutivo fue licitado por la provincia y tendrá un plazo de elaboración de un año. Durante ese período se deberán definir las características técnicas de las obras necesarias para transformar la zona en un nuevo polo productivo.

El proyecto busca más que duplicar la superficie productiva bajo riego

Actualmente, Neuquén cuenta con aproximadamente 23.000 hectáreas bajo riego.

La incorporación de más de 50.000 nuevas hectáreas permitiría multiplicar la superficie productiva y avanzar en el desarrollo de una región con potencial para la producción de forraje, carne, cultivos frutícolas y forestación.

El objetivo principal es convertir al Limay Medio en uno de los principales polos productivos de la provincia, con especial foco en la producción de alfalfa, heno y pasturas para alimentación animal.

El proyecto también contempla la cría, recría y engorde de ganado vacuno, además de la producción ovina y caprina.

Una región con potencial para la producción agroindustrial

El área de estudio se extiende en una franja paralela al río Limay y a la Ruta Nacional 237.

El proyecto contempla tres sectores principales: Picún Leufú Cabecera, Valle del río Limay Medio-Aguas Abajo y Valle del río Limay Medio-Aguas Arriba.

Además de la producción de forraje y ganadería, la zona presenta potencial para el desarrollo de cultivos de frutos secos como nogales, almendras y avellanas, así como olivos y cerezas.

También se analiza la posibilidad de impulsar proyectos de forestación con especies como álamos y sauces.

El río Limay será clave para el desarrollo del proyecto

Una de las principales fortalezas de la iniciativa es el acceso al río Limay, cuyo caudal constituye la fuente hídrica central para el desarrollo de las nuevas áreas productivas.

La planificación de las obras deberá contemplar el diseño de los sistemas de captación, distribución y drenaje necesarios para garantizar el funcionamiento de las futuras superficies bajo riego.

Entre las obras previstas se encuentra la optimización y construcción de nuevas bocatomas, canales principales y estaciones de bombeo.

También se proyecta un sistema integral de drenaje, aprovechando cañadones aluvionales y arroyos naturales para conducir los excedentes de agua nuevamente hacia el río Limay.

El proyecto busca diversificar la matriz económica de Neuquén

La iniciativa también tiene un objetivo estratégico para la provincia: reducir la dependencia de la actividad hidrocarburífera.

Actualmente, la minería y el petróleo representan aproximadamente el 45% del Producto Bruto Geográfico de Neuquén.

El desarrollo del Corredor Productivo del Viento apunta a generar una nueva plataforma productiva vinculada a la agricultura, la ganadería y la agroindustria.

Según las estimaciones oficiales, el proyecto podría beneficiar directamente a unos 7.700 habitantes de la región.

La provincia busca proteger las tierras productivas

Uno de los desafíos del proyecto será garantizar que las nuevas tierras bajo riego mantengan su destino productivo.

En este sentido, el Gobierno de Neuquén trabaja en una iniciativa para proteger las áreas irrigadas del avance de loteos y urbanizaciones.

La intención es evitar que el crecimiento urbano termine desplazando el uso agrícola de las tierras que serán incorporadas al sistema productivo.

También se evalúan mecanismos para recuperar parte de los costos de la inversión mediante la venta de tierras fiscales y acuerdos con el sector privado.

Una nueva oportunidad para la producción y la inversión en Neuquén

El Corredor Productivo del Viento representa uno de los proyectos de infraestructura productiva más ambiciosos de la provincia.

Con una inversión superior a los USD 1.000 millones, la iniciativa busca ampliar la frontera productiva de Neuquén y generar nuevas oportunidades para la producción agropecuaria, la industria alimentaria y las cadenas de valor asociadas.

En una provincia marcada por el crecimiento de Vaca Muerta, el desarrollo de nuevas actividades productivas podría abrir una segunda gran vía de crecimiento económico y consolidar una matriz más diversificada.