El sector energético argentino acumuló un superávit comercial de USD 9.427 millones entre enero y septiembre de 2026. La Secretaría de Energía difundió el resultado el 20 de octubre, a partir del Intercambio Comercial Argentino del INDEC. Septiembre aportó un saldo positivo de USD 1.600 millones.

En ese mes, las exportaciones energéticas fueron de USD 1.781 millones, con un aumento interanual de 89,1%. El petróleo crudo explicó USD 1.127 millones. En el acumulado de nueve meses, las ventas energéticas al exterior sumaron USD 12.452 millones, un 56,6% por encima del mismo período del año anterior.

Las cifras muestran el aporte del sector al comercio exterior. No representan, por sí solas, ganancias de las empresas, recaudación fiscal ni producción exclusiva de Neuquén. El saldo comercial compara exportaciones e importaciones del conjunto energético nacional.

El crudo dentro de las exportaciones energéticas

Con las cifras publicadas puede calcularse que el petróleo crudo representó aproximadamente el 63,3% de las exportaciones energéticas de septiembre: USD 1.127 millones sobre USD 1.781 millones. Es una relación elaborada por VMD con los valores oficiales y describe ese mes, no una participación fija para todo el año.

La comparación permite precisar el lugar del crudo sin confundirlo con la totalidad de los productos energéticos. También evita trasladar una cifra de exportación a una estimación de rentabilidad: el valor vendido al exterior no informa, por sí mismo, cuánto costó producir, transportar o comercializar esos bienes.

El antecedente productivo de julio

La expansión tiene un contexto físico. En el informe oficial de julio, difundido el 24 de agosto, la producción nacional de petróleo alcanzó 916.200 barriles diarios. Vaca Muerta aportó 643.100 barriles por día, con un incremento interanual del 26,4%.

En gas natural, el mismo reporte ubicó la producción nacional en 158,8 millones de metros cúbicos diarios y la de Vaca Muerta en 96,5 millones, un 5,9% por encima de julio de 2025. Son datos de ese período y no se presentan aquí como niveles alcanzados en septiembre u octubre.

Producción y exportación responden a preguntas distintas. La primera mide cuánto se obtiene; la segunda, qué parte de los bienes se comercializa en el exterior. Para relacionarlas de manera directa hacen falta períodos comparables y considerar el consumo interno, los movimientos de existencias y los demás destinos de la producción.

Potencial del subsuelo y resultados actuales

Otro antecedente es la evaluación de recursos petroleros presentada en agosto por la Secretaría de Energía y elaborada por el IAPG. El estudio estimó 30.170 millones de barriles técnicamente recuperables en Vaca Muerta, frente a los 16.220 millones de la referencia de 2013.

La revisión se apoyó en una mejor delimitación de áreas y espesores aprovechables y en avances de recuperación. Esa estimación describe un potencial de largo plazo: no es petróleo ya producido, una exportación comprometida ni una reserva comercial automáticamente disponible.

La diferencia importa para leer los anuncios del sector. Los recursos permiten dimensionar una oportunidad; el desarrollo de proyectos convierte parte de ese potencial en producción; y el comercio exterior registra las operaciones que efectivamente se realizan. Confundir esas escalas puede exagerar tanto el presente como las expectativas futuras.

Para la cadena empresarial de Vaca Muerta, el nuevo balance aporta una referencia verificable sobre la inserción internacional de la energía argentina. El seguimiento debe combinar estadísticas comerciales y productivas, conservar las fechas de cada indicador y distinguir los resultados alcanzados de las capacidades que todavía requieren desarrollo.