Una obra que cambia la capacidad de transporte

El crecimiento de la producción de petróleo de la Cuenca Neuquina está llevando a ampliar la infraestructura que permite sacar el crudo desde las áreas productivas hacia los sistemas de transporte y los puntos de exportación.

Uno de los proyectos centrales en ese proceso es Duplicar Norte, desarrollado por Oleoductos del Valle (Oldelval).

La obra contempla un nuevo oleoducto de 207 kilómetros y 24 pulgadas de diámetro, que conectará la estación de bombeo Auca Mahuida, en Neuquén, con la estación de bombeo Allen, en Río Negro.

Del total de la traza, aproximadamente 146 kilómetros atraviesan territorio rionegrino, entre Crucero Catriel y Allen.

El proyecto ya avanzó sobre uno de sus principales hitos

Duplicar Norte no es solamente un proyecto anunciado.

Oldelval informó que ya completó la soldadura en línea regular a lo largo de los 207 kilómetros de la traza.

Para alcanzar ese punto se realizaron aproximadamente 17.250 juntas soldadas, incluyendo las correspondientes a la línea regular, cierres metálicos, cruces y empalmes.

El proyecto había alcanzado durante agosto un 50% de avance global y más del 80% de los cruces especiales previstos ya estaban completados, entre ellos el cruce subterráneo de la Ruta Nacional 151.

La puesta en marcha definitiva está prevista para el primer trimestre de 2027.

Una vez operativo, Duplicar Norte incorporará una capacidad de transporte de aproximadamente 220.000 barriles diarios, fortaleciendo el sistema troncal de la Cuenca Neuquina.

¿Por qué es importante para Vaca Muerta?

La producción no termina en el pozo.

Para que el petróleo llegue a las refinerías o a los mercados internacionales se necesita una red capaz de transportar volúmenes cada vez mayores.

Duplicar Norte permitirá reforzar la conexión del norte de la Cuenca Neuquina con el sistema troncal de Oldelval en Allen.

Desde allí, la infraestructura puede integrarse con otros proyectos de evacuación, entre ellos Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que está desarrollando una nueva salida exportadora hacia la costa de Río Negro.

Esto convierte al corredor Auca Mahuida–Allen en una pieza más dentro de una red que está modificando la logística del petróleo producido en Vaca Muerta.

Una parte de la inversión también llega a las rutas

El proyecto tiene además una particularidad para Río Negro.

El acuerdo entre la provincia y Oldelval establece un Aporte al Desarrollo Territorial de US$ 4,64 millones, equivalente al 2% de la inversión correspondiente a la obra en territorio rionegrino.

La Legislatura provincial ratificó el acuerdo y estableció que esos recursos serán destinados exclusivamente al inicio de las obras de reparación y mantenimiento de las rutas nacionales 22 y 151.

El Gobierno provincial estimó el aporte en aproximadamente $7.000 millones y anunció que las primeras intervenciones comenzarán en noviembre.

Además, Oldelval deberá pagar una tasa anual de US$ 200.000 destinada a las tareas provinciales de control y fiscalización.

Energía, transporte y territorio

El caso de Duplicar Norte muestra algo que empieza a repetirse alrededor de Vaca Muerta: el crecimiento energético necesita cada vez más infraestructura fuera de los yacimientos.

Oleoductos, estaciones de bombeo, rutas, cruces especiales, logística y sistemas de conexión forman parte de una misma cadena.

Para las empresas que trabajan alrededor de la industria, esto significa nuevas necesidades de construcción, ingeniería, mantenimiento, transporte, servicios especializados, seguridad, tecnología y logística.

Y también plantea una cuestión territorial: cómo transformar una expansión energética de gran escala en infraestructura capaz de acompañar la actividad cotidiana de las regiones atravesadas por estos proyectos.

La nueva etapa de Vaca Muerta también se juega en los corredores

Con Duplicar Norte, la expansión de Vaca Muerta vuelve a mostrar que el desarrollo del shale no depende únicamente de aumentar la producción.

También necesita capacidad para transportar, conectar y evacuar esos volúmenes.

Los 207 kilómetros del nuevo oleoducto forman parte de esa transformación y, al mismo tiempo, muestran cómo la infraestructura energética empieza a tener efectos sobre otros corredores productivos y logísticos de Neuquén y Río Negro.

Vaca Muerta crece en los yacimientos, pero su próxima escala también se está construyendo fuera de ellos.