Vista busca incorporar un nuevo proyecto al RIGI

Vista Energy solicitó la incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de un proyecto de inversión por aproximadamente US$ 5.800 millones destinado al desarrollo de sus operaciones en Vaca Muerta.

La iniciativa se enmarca en la estrategia de expansión de la compañía dentro de la formación no convencional y apunta a incrementar la capacidad de producción de hidrocarburos en la Cuenca Neuquina.

Una inversión de largo plazo para Vaca Muerta

El proyecto contempla un importante desembolso de capital para acompañar el crecimiento de la producción de petróleo y gas no convencional.

La incorporación al RIGI permitiría a la compañía acceder al marco de incentivos previsto para grandes inversiones, una herramienta que busca promover proyectos de escala y fortalecer la llegada de capitales al sector energético argentino.

Más producción y capacidad exportadora

El crecimiento de las inversiones en Vaca Muerta resulta clave para ampliar la producción de petróleo y aumentar la capacidad exportadora del país.

En este escenario, los proyectos de gran escala impulsados por las principales operadoras generan un efecto positivo sobre toda la cadena de valor del Oil & Gas, incluyendo empresas de servicios, proveedores industriales, compañías de logística y contratistas especializados.

El impacto sobre la cadena de valor energética

Una inversión de esta magnitud puede generar nuevas oportunidades para empresas vinculadas a la perforación, completación, transporte, infraestructura y servicios especializados.

El desarrollo sostenido de Vaca Muerta continúa ampliando la demanda de proveedores capaces de acompañar el crecimiento de las operadoras y los nuevos proyectos de infraestructura energética.

Vaca Muerta consolida su atractivo para las grandes inversiones

La solicitud de Vista se suma a una serie de proyectos de gran escala que buscan aprovechar el potencial de Vaca Muerta y el marco de incentivos diseñado para atraer capitales de largo plazo.

El desafío para Argentina será transformar estas inversiones en mayor producción, exportaciones, empleo y desarrollo de proveedores nacionales.