Vaca Muerta acelera su crecimiento
La actividad en Vaca Muerta alcanzó niveles récord en 2026, consolidando una etapa de expansión sin precedentes dentro del sector energético.
Según especialistas, la formación ingresó en una fase de fuerte aceleración, con indicadores operativos que anticipan un crecimiento sostenido en la producción de petróleo y gas.
Un crecimiento histórico
En los últimos cinco años, la actividad se multiplicó por tres.
El ritmo de perforación pasó de niveles de entre 10 y 15 pozos mensuales a más de 50 en la actualidad, marcando un salto significativo en escala productiva.
Este crecimiento también se refleja en las etapas de fractura, que hoy superan ampliamente los niveles históricos y anticipan un aumento continuo en la producción.
El nuevo desafío: la logística
Sin embargo, este crecimiento acelerado empieza a enfrentar un límite claro: la infraestructura.
El desarrollo del shale está entrando en una nueva fase donde la logística —transporte, evacuación y capacidad operativa— se convierte en un factor crítico para sostener el crecimiento.
Un cambio de etapa
Vaca Muerta deja atrás una etapa de crecimiento progresivo para entrar en una fase de escala industrial, donde los cuellos de botella logísticos comienzan a definir el ritmo de expansión.
Esto abre nuevas oportunidades de negocio en áreas clave como:
Transporte
Infraestructura
Servicios industriales
Logística energética
Un escenario de oportunidades
El crecimiento del shale no solo impacta en la producción, sino también en toda la cadena de valor.
Las empresas que logren posicionarse dentro de este nuevo contexto podrán acceder a oportunidades concretas en un mercado en plena expansión.




