Un récord que marca un antes y un después

Vaca Muerta atraviesa uno de sus momentos más sólidos. La actividad alcanzó niveles récord, consolidando un nuevo piso operativo que confirma la continuidad del crecimiento en la cuenca neuquina.

Este avance no es un hecho aislado, sino el resultado de años de inversión, desarrollo tecnológico y planificación por parte de las principales operadoras.


Más actividad, más producción

El aumento sostenido en la cantidad de etapas de fractura y perforación refleja una industria en expansión.

Para 2026, las proyecciones anticipan un crecimiento significativo en la actividad, con miles de operaciones que impulsan tanto la producción de petróleo como de gas.

Este nivel de intensidad operativa posiciona a Vaca Muerta como uno de los principales motores energéticos de Argentina.


Un nuevo piso operativo para la industria

El concepto de “nuevo piso operativo” implica que la actividad ya no depende de ciclos puntuales, sino que se mantiene en niveles altos de forma constante.

Esto brinda previsibilidad a las empresas y fortalece toda la cadena de valor:

  • Operadoras

  • Empresas de servicios

  • Proveedores

  • Logística


El desafío: sostener el crecimiento

A pesar del contexto positivo, el crecimiento trae nuevos desafíos.

Uno de los principales es la infraestructura, especialmente en transporte y evacuación de producción, que debe acompañar el ritmo de desarrollo para evitar cuellos de botella.


Vaca Muerta como motor del país

Con niveles récord de actividad y producción, Vaca Muerta se consolida como un eje central para la economía argentina.

El crecimiento del shale no solo impulsa la energía, sino también las exportaciones y la generación de divisas.