Vaca Muerta atraviesa una etapa clave en su desarrollo, donde el foco está puesto en atraer inversiones y lograr escala productiva para competir a nivel global.

El crecimiento del sector requerirá un volumen de capital significativo en los próximos años, en un contexto donde la eficiencia y los costos juegan un rol central.


El desafío de atraer inversiones

Desde el sector energético advierten que será necesario generar condiciones más competitivas para captar capitales internacionales.

Entre los principales puntos se destacan la reducción de costos logísticos, mejoras fiscales y la eliminación de barreras para la importación de equipos.


Proyecciones de crecimiento

Las estimaciones indican que el desarrollo de Vaca Muerta podría alcanzar inversiones por más de 130.000 millones de dólares hacia 2031.

Este flujo de capital permitiría llevar la producción a niveles cercanos a 1,8 millones de barriles diarios, consolidando el perfil exportador del país.


Competitividad y escala

En un mercado global cada vez más competitivo, el desarrollo de Vaca Muerta dependerá de su capacidad para mejorar la eficiencia operativa.

La reducción de sobrecostos y la articulación entre Estado, empresas y sindicatos serán factores clave para sostener el crecimiento del sector.